La Desigualdad de Género en el Cuidado de las Personas Mayores Dependientes

Las mujeres las principales cuidadoras de nuestros mayores

El hecho de que las mujeres sean las cuidadoras principalesResultado de imagen de cuidadoras INFORMALES de ancianos se debe, sobre todo, a una decisión personal que se ve fuertemente influenciada por razones culturales poderosamente enraizadas.

“Es quizá el orden de valores basado en la sociedad patriarcal el responsable de que las mujeres continúen sintiendo que cuidar es algo que les está reservado o, cuanto menos, que vivan de forma más emocionalmente exaltada que los hombres la situación de necesidad de cuidados”. Forster (2004).

En las entrevistas en profundidad que se realizaron en el marco del estudio del IMSERSO (2005) se esgrimen algunas razones por las que las personas cuidadoras deciden implicarse en el cuidado de las y los dependientes. Las más significativas son las siguientes:

CAUSAS DEL CUIDADO INFORMAL

Motivo                                                                                                            Porcentaje

Por obligación moral……………………………………………………………………………………………………………….90,6%

Es algo que me genera una gran satisfacción…………………………………………………………..…………..79,7%

Es algo que me dignifica como persona ………………………………………………………………………………..78,9%

La persona a la que cuido está muy agradecida y eso me gratifica y me recompensa………78,5%

Mi círculo de relaciones sociales valora mucho los cuidados que presto a esta persona…….58,5%

No me queda otro remedio…………………………………………………………………………………………………… 50,7%

Encuentro apoyo en mis convicciones religiosas…………………………………………………………………. 44,0%

Económicamente no me puedo plantear otra solución…………………………………………………………46,6%

Hay mucha gente de mi entorno que considera que no debería hacer ese sacrificio…………..21,0%

[Fuente: Cuidados a las personas mayores en los hogares españoles. El entorno familiar. IMSERSO, 2005]

Varios estudios explican la presencia mayoritaria de mujeres con discapacidad y posible dependencia porque, en comparación con los hombres, ellas cuentan con una esperanza de vida más elevada.

El marco de la mujer en los cuidados

Así, hasta los 70 años las mujeres tienen menos probabilidades de tener una discapacidad, pero a partir de esa edad estas probabilidades se invierten.

Las mujeres que se han dedicado desde los 50 años aproximadamente al cuidado de personas Resultado de imagen de cuidadores INFORMALES de ancianosdependientes (sus progenitores, de forma general), cuando llegan a los 70 empiezan a necesitar de esos cuidados, y la situación que se produce es que de manera informal no pueden ser atendidas por sus parejas, pues por edad pueden haber fallecido o estar en una situación de dependencia aún mayor, y deben ser atendidas por sus descendientes (normalmente sus hijas, como veremos en el epígrafe siguiente dedicado al perfil de los cuidadores).

Por otro lado, estas mujeres ahora dependientes dispondrán de pocos recursos institucionales por su ausencia en el mercado de trabajo a lo largo de su vida (entre otras causas por haberse dedicado al cuidado de otras personas), y tendrán pensiones más reducidas.

La feminización del cuidado

De esta forma, se produce la feminización del cuidado en su doble vertiente: persona cuidadora y persona cuidada, se convierte en una dinámica de “círculo cerrado” cuyo peso recae sobre las mujeres y tiene consecuencias sobre sus vidas.

En España se está evolucionando de un modelo de cuidado informal y asistencial a un modelo de cuidado formal basado en la no discriminación desde la aprobación de la Ley de Dependencia. Así pues, cada vez vemos más hombres que estudian para trabajar como cuidadores.

Pero aún queda mucho que recorrer para que la igualdad de género en las tareas de cuidado sea una realidad, sobre todo, en el terreno del cuidado informal. En este caso, por muy directo que sea el familiar, los hombres por lo general se mantienen al margen de las tareas de cuidados.

En cuanto al perfil de las mujeres cuidadoras nos encontramos una tipología muy amplia:

Cuidadoras formales

  • Trabajan en instituciones públicas o cofinanciadas.
  • En general están satisfechas con su trabajo ya que lo consideran principalmente vocacional, aunque se sienten socialmente poco valoradas.
  • Reconocen que les resulta muy difícil desconectar y la implicación que se crea con los pacientes conlleva mucho desgaste físico y emocional.
  • Cada vez hay más hombres en este sector debido a las políticas de igualdad, que favorecen que muchos accedan a estos estudios; a la crisis, en la que muchos hombres en paro se han planteado trabajos que antes no hubieran hecho; y al lento pero gradual cambio en los roles de género.

Cuidadoras de origen inmigrante

  • Entre 30 y 39 años, normalmente solteras y sin hijos o con los hijos en sus países natales.
  • La mayoría tiene la intención de volver a su país de origen aunque más de la mitad cuenta con permiso de residencia o lo están tramitando.
  • Sobre el 30% cuenta con estudios superiores terminados y el 23% ha realizado en España algún estudio de cualificación profesional.
  • Lo que más las diferencia de las anteriores son sus motivaciones. Las mujeres inmigrantes que se dedican a las tareas de cuidado lo hacen ante la imposibilidad de encontrar otro tipo de trabajo.

Cuidadoras informales

  • Forman parte de la red social de referencia de la persona dependiente: familiares, amigos…
  • Esta opción conlleva un gran desgaste por sobrecarga que genera estados ansioso-depresivos que se entrelazan e interactúan con sentimientos altamente positivos de bienestar emocional, sentido de la vida y autoaceptación.
  • Suelen ser mujeres de edad madura, casadas, con un nivel de cualificación primaria y que prioritariamente se ocupa de las tareas del hogar.
  • Por lo general tienen un nivel económico bajo, lo que es a la vez causa y consecuencia del cuidado.
  • Al realizar las tareas de cuidado de forma casi intensiva no pueden acceder al mercado laboral. Da igual quien sea la persona dependiente; la persona que la cuida, en la mayoría de los casos, será su mujer, su hija, su nuera, su madre….

Cuando una mujer asume las tareas de cuidar a un/a familiar dependiente o con falta de autonomía sería conveniente que no perdiera de vista una idea clave:

Desarrollar bien la tarea de cuidar pasa necesariamente por el cuidado a una misma.

En demasiadas ocasiones las mujeres tienen que dejar a un lado su promoción profesional para cuidar a sus familiares dependientes o con falta de autonomía. Incompatibilidad de horarios, visitas al médico, enfermedades…

La vida social y familiar también se ve resentida. Es muy común que estas mujeres digan sentirse “atadas”.

Cambios sociales

Es necesario concienciar a las mujeres para cambiar este modelo de cuidados. Los cambios sociales que se tienen que dar para cambiar este paradigma son:

  • Cambio del rol históricamente asignado a las mujeres.
  • Cambio de la estructura tradicional de las familias.
  • Aumento progresivo del envejecimiento de la población.

Aunque estos cambios hace ya tiempo que se están dando en la sociedad, la relación entre los conceptos “femenino” y “dependencia” sigue conduciendo invariablemente al término “cuidados”. Es necesario proporcionar a las mujeres herramientas de empoderamiento que les sirvan para salir de ese círculo vicioso.

De hecho, en demasiadas ocasiones, las mujeres cuidadoras se sienten divididas entre lo que se espera de ellas y lo que ellas realmente desean para si mismas, llegando a entrar en conflicto y consiguiente sensación de “pérdida de control” sobre la propia vida y las propias decisiones.

La mujer se siente empujada hacia las tareas de cuidado, tanto culturalmente como por propia voluntad. No son estas tareas en si mismas las que producen malestar en la mujer, sino el carácter invisible y poco reconocido económica y socialmente de este trabajo.

No obstante, el cuidado, es una capacidad común y necesaria en todos los seres humanos, puede estar presente o ausente tanto en mujeres como en hombres, y el contexto social es fundamental para favorecer o anular su desarrollo.

 

Si tiene dudas o preguntas y o quieres que te ayudamos en todo lo relacionado con los cuidados, no olvides CONTACTAR con nosotros.

 

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